Criatura soñadora.
Así me llama una persona que me quiere… “porque pones toda la energía en cumplirlos”. Empecé por el mar y los puertos, navegando durante 6 años por ingeniería de caminos y medioambiente. Hasta que toqué tierra en Londres, donde descubrí mi verdadera pasión: las cupcakery-s. No dudé en cambiar el agua salada por un mundo más dulce guiada por la fuerza de la ilusión.